pension alimenticia

Derecho de familia: aplicación de la pensión alimenticia

Cuando se desencadena un proceso de divorcio, separación o nulidad entre un matrimonio con hijos, una de las principales consultas que nos encontramos los abogados expertos en derecho de familia es la aplicación de la pensión de alimentos.

La pensión de alimentos es una colaboración en la alimentación, vivienda, asistencia médica, vestimenta y en general, todos los gastos indispensables para el sustento del menor, por parte del progenitor no custodio.

En este contexto, los alimentos también comprenden la formación y educación del menor o del mayor de edad en caso de que no haya concluido su formación por causas que no le sean imputables. Por tanto, la pensión de alimentos no comprende únicamente el importe relacionado con la comida propiamente dicha, sino que incluye también otros gastos indispensables para el menor.

No obstante, la cuantía de la pensión alimenticia se rige por el principio de proporcionalidad en base a, por un lado, los ingresos del progenitor no custodio, y por otro, de las necesidades del beneficiario. Además, se pueden establecer gastos extraordinarios, cuyo reparto también debe ser pactado en cada caso concreto.

La pensión alimenticia, en caso de mutuo acuerdo, puede quedar acordada en el convenio regulador que, una vez ratificado por los progenitores, será aprobado por sentencia. De no haber acuerdo entre las partes en cuanto a la pensión de alimentos, ésta será determinada por un juez.

Sin embargo, en nuestra experiencia como despacho de abogados, nos encontramos que, en ocasiones, las pensiones alimenticias acordadas son poco adaptadas a la realidad, por lo que siempre es recomendable no solo analizar la situación y las posibilidades de aplicar la manutención, sino contar con asistencia letrada con experiencia en derecho de familia que nos aconseje acerca de la conveniencia de la misma.

En general, la manutención o pensión alimenticia se mantiene hasta que el beneficiario se integre en la vida laboral, convirtiéndose en independiente económicamente. Hasta entonces, y aunque el hijo sea mayor de edad, tiene derecho a percibir la pensión de alimentos.

Lo cierto es que hasta que no se dicte sentencia que dictamine el cese de la obligación de prestar pensión de alimentos, la obligación establecida en sentencia judicial, persiste. Tanto es así que, en caso de que se cese el pago de la misma sin sentencia favorable para el progenitor, los hijos pueden interponer una demanda para solicitar que se fije la pensión alimenticia con carácter retroactivo desde la salida del progenitor del domicilio familiar, teniendo el derecho a reclamar hasta 60 mensualidades.

Por tanto, las medidas acordadas en la sentencia de separación o divorcio, entre las que se encuentra le manutención, deben ser modificadas siempre mediante un convenio regulador o una sentencia judicial, y se recomienda siempre solicitar la asistencia de un abogado especializado en derecho de familia, ya que la solicitud de modificación es un proceso tedioso.

Para solicitar la modificación de la pensión de alimentos, siempre que no haya acuerdo, el progenitor interesado en la misma deberá instarla mediante demanda. En ésta debe constar la documentación que acredite la necesidad de modificar estas medidas, generalmente sobrevenidas por un cambio sustancial en las condiciones económicas del pagador o incremento de las necesidades del descendiente. El otro progenitor podrá, por su parte, dar contestación a la misma y alegar la nulidad de esta modificación, pero siempre será el juez el que dictamine la aplicación o no, de nueva sentencia reguladora.