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Sí, quiero. ¿Régimen de gananciales, separación de bienes o participación?

Contraer matrimonio es una de las celebraciones más especiales en la vida de una persona, y aunque la mayoría de las parejas atienden minuciosamente a los detalles de los preparativos para que el evento esté a la altura de las circunstancias, también hay otras cuestiones a la que se debe poner especial atención y cuidado: el régimen patrimonial que existirá en el matrimonio, ya que influye en el matrimonio, pero sobre todo cuando se produce un divorcio o separación.

El Código Civil español establece tres regímenes económicos posibles en el matrimonio: participación, separación de bienes y gananciales, siendo este último el que rige el matrimonio de manera subsidiaria en la mayor parte de las comunidades autónomas en caso de que la pareja no establezca reglas patrimoniales y económicas en capitulaciones matrimoniales.

Pero ¿en qué consiste cada uno?

En el régimen de gananciales, que es el más común entre la población española, “se hacen comunes para los cónyuges las ganancias o beneficios obtenidos indistintamente por cualquiera de ellos, que les serán atribuidos por mitad al disolverse aquella (vid. Sentencia del TS de 30 de abril de 2010)”.

En el régimen de gananciales, por tanto, los bienes que se adquieran una vez contraído el matrimonio pertenecen a ambos cónyuges en igualdad de condiciones; aunque no así los bienes que fueran comprados en exclusiva por alguno de los cónyuges con anterioridad a la celebración del mismo.  Por tanto, a la hora de vender cualquier bien que se haya adquirido con posterioridad al matrimonio -exceptuando los bienes privativos-, se necesitará la autorización de ambas partes y en caso de separación o divorcio, el conjunto de bienes será repartido al 50% entre ambos. Así mismo, al igual que se comparten los bienes, se comparten las deudas, y los dos miembros de la pareja será igual de responsable a la hora de liquidarla.

La separación de bienes, que ya es pactada por una de cada cinco parejas en la comunidad de Madrid, debe explicitarse en documento legal ante notario para tener validez, salvo en Cataluña, Baleares y la Comunidad Valenciana, donde rige este régimen en caso de ausencia de pacto matrimonial.

Tal como establece el artículo 1.437 del Código Civil, “en el régimen de separación pertenecerán a cada cónyuge los bienes que tuviese en el momento inicial del mismo y los que después adquiera por cualquier título. Asimismo, corresponderá a cada uno la administración, goce y libre disposición de tales bienes.”. Es decir, la separación de bienes permite salvaguardar el patrimonio personal de los contrayentes, de manera que cada pareja será propietario y responsable de sus bienes y deudas.

No obstante, se pueden adquirir bienes conjuntos dejando escrito ante notario la aportación de cada miembro para, en caso necesario, saber cómo ha de repartir el mismo.